Grita tu tambien

Disponible uniquement sur Etudier
  • Pages : 2 (477 mots )
  • Téléchargement(s) : 0
  • Publié le : 26 février 2010
Lire le document complet
Aperçu du document
Grita tú también…

Llegaron tropas de la capital y ocuparon el ayuntamiento. Mamá salió para ir a misa, y volvió pálida y entristecida, como si hubiese envejecido en media hora. « Están pasandocosas terribles, Ramón », oí que le decía, entre sollozos, a mi padre. También él había envejecido. Peor aún. Parecía que hubiese perdido toda voluntad. Se había desfondado en un sillón y no se movía. Nohablaba. No quería comer. « Hay que quemar las cosas que te comprometan, Ramón. Los periódicos, los libros. Todo. » Fue mi madre la que tomó la iniciativa durante aquellos días. Una mañana hizo quemi padre se arreglara bien y lo llevó con ella a misa. Cuando regresaron, me dijo : « Venga, Moncho, vas a venir con nosotros a la Alameda. » Me trajo la ropa de fiesta y mientras me ayudaba a anudarla corbata, me dijo con voz muy grave : « Recuerda esto, Moncho. Papá no era republicano. Papá no era amigo del alcalde. Papá no hablaba mal de los curas. Y otra cosa muy importante, Moncho. Papá no leregaló un traje al maestro. » « Sí que se lo regaló. » « No, Moncho. No se lo regaló. ¿ Has entendido bien ?¡ No se lo regaló ! » « No, mamá, no se lo regaló. » Había mucha gente en la Alameda, todacon ropa de domingo. También habían bajado algunos grupos de las aldeas, mujeres enlutadas, paisanos viejos con chaleco y sombrero, niños con aire asustado, precedidos por algunos hombres con camisaazul y pistola al cinto. Dos filas de soldados abrían un pasillo desde la escalinata del ayuntamiento hasta unos camiones con remolque entoldado, como los que se usaban para transportar el ganado en laferia grande […]. Un guardia entreabrió la puerta y recorrío el gentío con la mirada. Luego abrió del todo e hizo un gesto con el brazo. De la boca oscura del edificio, escoltados por otros guardias,salieron los detenidos. Iban atados de pies y manos, en silente cordada. De algunos no sabía el nombre, pero conocía todos aquellos rostros. El alcalda, los de los sindicatos […]. Y al final de la...
tracking img